28.1.10
22.1.10
Baraja
Éstaba en la feria de la baraja
El rey de corazones con la cabeza baja
Y la sota de rombos, que indolente paseaba
A esto que la sota curiosa
Incapaz se vio de reprimir su boca
Y con tremendo desatino
preguntó al rey deprimido
"¿Qué diablos os sucede?
Es una fiesta;
debiera usted estar alegre"
A lo que el rey respondió con pena:
"¡Ay mi dulce nena!
Si los astros concedídome hubieran
como a ti, una existencia tan plena..."
"Contadme qué os apena"
Tras un suspiro, el rojo rey dijo:
"¡La vida, querida, la vida!"
"La vida es cambio y experiencia"
Contraatacó la sota con extrema paciencia
"Y usted es rey, y su deseo es ley
Y su ley, voluntad divina"
"Seguro que tu inocencia
mi tristeza no adivina"
Aventuró el rey rojo
Recorriendo a la sota con los ojos
"Para nada, mi señor"
La sota admitió.
Y curvando sus rojos labios
En un sonreír seductor
Entornó sus pestañas
Como quién baja un telón.
Con un suspiro resignado
El descorazonado rey explicó:
"Ya sabes, dulce sota
Que la reina de corazones
Conmigo se desposó"
"Como ha de ser, vuestra realeza
Solo una dama de espléndida belleza
Podría estar con vos"
"¿Espléndida belleza?
Al fin y al cabo somos cartón
Pero ella con extrema vileza
Saca brillo a su rango
Y exalta su valor"
"Vuestra amargura no entiendo, milord"
El rey la corona arrancóse
Y en extremadamente hundida pose
las manos de la sota cogió.
"Yo desearía a una mujer como vos"
A lo que la sota, agitando su mano, rió.
"¡No me trate de vos!
Si efeméride sólo soy
Efímera me siento
ante el rey del corazón"
"¿Y si el rey del corazón
ya no quisiera el suyo?"
"Haría como que no escucho
Aunque ello me parta en dos"
"¿Cómo es eso?"
"Sois mi señor"
"¿De vos, que sois de rombos?"
"Incluso así, sois mi señor"
"¿Y eso es posible?"
"Claro que sí, mi señor:
Porque aunque los rombos atraen
Los tréboles dan suerte
Y las picas ataquen
Sólo se quiere suerte
Se quiere proteger
Y se quiere atraer
Por la aventura del amor
De la cual sois vos la máxima expresión"
El rey se quedó sorprendido
Viendo exaltada su importancia
Viendo a la sota sonreír
Al verle salir de su ignorancia
"Tenéis lengua vivaz,
sabéis como dominar el lenguaje"
"La fática expresión del rombo
Ha sido siempre parte de su linaje"
Supiró el rey, conmovido
Por la atractiva sota y su talante
empezó a preguntarse cómo sería
La sota en un romance
Así que con ojos brillantes
Y tono meloso
preguntó a la sota sensual
por su tema amoroso.
A lo que la sota, con usual frescura
río de su propia desventura.
"Como ya os he dicho a vos
vivir es en sí, aventura"
"¿Y si usted y yo
juntamos nuestros placeres
Y restamos soledad
a nuestras almas que perecen?"
Y la sota respondió contenta:
"A mi me parece bien
Hace mucho que vuestro ser me tienta
Pero como somos de distinto linaje
Tampoco quise ilusionarme
Y como somos de distinto palo
A palos no quise encontrarme"
El rey se encontraba confuso
Y cuando un beso en la sota puso
Dióse cuenta de pronto
De que aquello no era justo
"Llevemos nuestro amor escondido
Y así nos ahorraremos líos"
Propuso el rey confundido
Ante los rombos que poblaron sus sentidos
Y la sota acató sus deseos.
Mas pronto el deseo
Al rey llenaría
Y poco a poco, el corazón
de la sota latiría
Y de pronto se vieron separados
Y con los palos cambiados
El rey de rombos fue entonces
Y la sota, de corazones afilados
Y viose de pronto el rey
Por sus rombos dominados
Y la sota llorando tristemente
por su corazón destrozado.
