29.4.10

Nunca te hablé de mis astrolabios,ni de mi brújula de corazón precisa,exacta en algo que nunca se pudo calcular antes...
Ni de mis cálculos numéricos,objetivos e impulsados por mi corriente sanguínea... Nunca te hablé de besarse una misma el labio posterior y enviarlo entre constelaciones repitiendo 7 veces un nombre...
Nunca te hablé de la vía láctea,de que mi organismo emocional eran las estrellas que mirabas desde la ventanilla del coche,quietas,mientras el paisaje,los kilómetros,tus días...pasaban a toda velocidad...
...Y quizá,lo mejor sea...que siga sin hablarte de todo eso...

27.4.10

19

Con tu permiso...
Perdóname...
A ver...lo siento si lleg,o de nuevo, con retraso ¿eh?
Una es impaciente pero a la vez impuntual...por eso es dificil cazarnos,porque nunca sabes cuando vamos a llegar,ni desde que hora te llevamos esperando.

Suelo sentarme en el suelo y esperar a que acabe el día...

Sale el día,lo arrugo y lo tiro a la papelera...
Me olvido para siempre de el, pero mi consuelo es que el siguiente está mas cerca y lo tiraré de nuevo...es absurdo lanzarlos de esta manera,pero así,se acercará antes el día que,en cuanto lo vea,no lo arrugue, sino que haré un avión de papel y me lanzaré encima de él por la ventana...

25.4.10

Somos arena...


Un niño está sentado en un cajón de arena haciendo un castillo. El niño construye continuamente algo nuevo, lo mira con gran entusiasmo, y lo vuelve a aplastar.
De la misma forma actúa el tiempo con el planeta. Aquí está escrita la historia del mundo, aquí están grabados, y luego borrados de nuevo, todos los acontecimientos. Aquí bulle la vida como en un hervidero. y aquí también nos modelarán a nosotros un buen día, con el mismo material frágil que a nuestros antepasados. Aquí el viento del tiempo nos mece, aquí nos lleva puestos, aquí es nosotros, pero nos vuelve a soltar para que nos caigamos de bruces. Se nos hace parecer y desaparecer por arte de magia.
Siempre hay algo fermentando, algo esperando ocupar nuestro puesto. Porque carecemos de tierra firma bao los pies. Ni siquiera tenemos arena. Somos arena.

No existe ningún escondite para el tiempo. Podemos escondernos de reyes y emperadores, quizá también de Dios. Peor no podemos escondernos del tiempo. El tiempo nos ve en todas partes, porque todo lo que nos rodea está impregnado de ese inquieto elemento.
El tiempo no pasa. El tiempo no hace "tictac". Nosotros somos los que nos movemos, nuestros relojes son los que hacen "tictac". Tan silenciosamente como el sol sale por el este, y se pone por el oeste, el tiempo devora generación tras generación de seres humanos. Por eso se dice eso de "diente del tiempo". Pues el tiempo mastica y mastica, y es a nosotros a quienes tiene atrapados entre sus fauces.

Durante un breve instante formamos parte de vertiginosas actividades. Corremos de un lado a otro como si eso fuera lo más natural del mundo. Ya has visto a las hormigas allá arriba, en la Acrópolis. Peor todo esto va a desaparecer. Desaparecerá y será sustituido por un nuevo hormiguero. Porque hay gente aguardando cola. Las formas vienen y van. Las máscaras vienen y van. Siempre surge algún nuevo invento. Ningún tema se repite, ninguna composición aparece dos veces... No hay nada tan complicado ni tan costoso como un ser humano, hijo mío. ¡Pero somos tratados como baratijas!

Andamos sobre la tierra como figuras en un gran cuento. Nos saludamos y nos sonreímos. Es como si dijéramos: Hola, ¡vivimos juntos y en el mismo momento! Estamos dentro de la misma realidad, o del mismo cuento..¿No te parece increíble? Vivimos juntos en un planeta del universo, pero pronto nos sacarán de la pista. Por arte del birlibirloque, habremos desaparecido.

Si hubiéramos vivido en otro siglo habríamos compartido la vida con otras personas. Ahora nos limitamos a sonreís y saludar a miles de contemporáneos: ¡Hola! ¡Qué extraño que nos haya tocado vivir en la misma época! Quizá tropiece con una persona, abra una puerta y grite hace dentro: ¡Hola alma!
Vivimos, ¿oyes? Pero sólo vivimos exactamente ahora. Abrimos los brazos y decimos que existimos. Pero se nos aparta y se nos mete dentro del oscuro saco de la historia. Porque somos de una vez: de usar y tirar. Participamos en un eterno baile de disfraces, en el que las máscaras van y vienen, hoy por mí, mañana por ti, el viejo desaparece de la fila.... Nos habríamos merecido algo mejor. Tú y yo habríamos merecido que nuestros nombres se grabaran en algo eterno, en algo que no se borra en el gran cajón de arena.

El pensamiento no fluye. Sólo he recitado el primer verso, ¿sabes? Los filósofos de Atenas opinaron también que hay algo que no se borra. Platón lo llamó "el mundo de las ideas". Por que lo más importante no es ese castillo de arena, lo más importante es la imagen de un castillo de arena que el niño tenía en su mente antes de empezar a construirlo. ¿Por qué crees, si no, que el niño lo aplasta en cuanto acaba de hacerlo?
¿Nunca has querido dibujas o hacer algo que no has conseguido del todo? Lo intentas una y otra vez, pero no te resignas nunca. Es porque la imagen que tienes en tu interior, es siempre más perfecta que las copias que intentas hacer con tus manos. Así ocurre con todo lo que nos rodea. Llevamos dentro la idea de que todo lo que vemos a nuestro alrededor podría ser mejor. ¿Y sabes por qué? Porque todas las imágenes que llevamos dentro son algo que traemos del mundo de las ideas. Allí es donde realmente pertenecemos, ¿sabes?, y no aquí, a ese cajón de arena donde el tiempo intenta acabar con todo lo que amamos y apreciamos.
-¿entonces, existe otro mundo, quieres decir?
- Allí estuvo nuestra alma antes de entrar en nuestro cuerpo. Y allí regresará cuando el cuerpo se rinda ante los efectos devastadores del tiempo. Eso pensaba Platón. A nuestros cuerpos les pasará lo mismo que a los castillos de arena, eso no tiene remedio. Pero tenemos algo dentro que el tiempo no logra corroes, porque, en realidad, no pertenece a este mundo. Hay que levantar la vista por encima de todo lo que flota a nuestro alrededor. Hay que ver aquello de lo que todo lo que nos rodea es una simple imitación.

15.4.10

Un corazón sabio, o masoquista...?

Mirando una noche infinita de insomnio, escribiendo una canción, en un margen dibujé un corazón, y lo dibuje negró como el carbón, rellenándolo con el grafito del lápiz. Entonces mi corazón negro dio un salto del papel al mundo y me pidió un cigarro. Le dibujé uno, y también un mechero, y agité el papel y ambos cayeron con un ruido sordo. El corazón se encendió el cigarro y dio una profunda calada. Después miró a su alrededor.

-Hm...

Lo miré interrogante.

-No sé dónde estamos ahora.

-Creo que esto es Florencia, pero quién sabe. Me sorprendió la noche a la intemperie-contesté.

-Siempre te sorprende sin refugio, ¿verdad? Una sonrisa amarga provenía del corazón. Yo la correspondí.

-Puede-contesté con tristeza-. No sé si tengo de eso.

El corazón dio una honda calada.

-¿Por qué huyes?

Le miré un instante, sorprendida. Él soltó el humo con parsimonia entre sus labios secos y parduscos y contestó:

-Me llevas de un lado a otro, buscando un qué se yo. Tienes demasiado miedo a romperme, o puede que yo fuera demasiado puro y así quisieras preservarme. Me has llevado de un lado a otro del mundo entero, y me has dejado en manos de infinidad de gente. Alguna vez has llegado a enviarme como archivo adjunto de un e-mail. A veces me he escapado, cierto, pero lo hice por los dos. No sabes lo que quieres; no desde hace mucho. Pero tienes miedo de estos momentos-cogió aire-, de verte sola y teniéndome a mi en las manos, tan apartado del mundo, hasta del oxígeno, que me marchito en tus manos y me convierto en un trozo seco e carne podrida. Y no sabes qué hacer conmigo. No quieres encerrarme pues me quieres. No quieres tenerme pues me temes. Ya sabes cómo es la gente; no existe la perfección, tarde o temprano el mejor amigo no va a estar ahí y el amor eterno que me convertía en una bola llameante se va a apagar. Los planes siempre son perfectos, pero las personas no. Y la ilusión es un arma de doble filo.

-Sólo buscaba reírme una noche sin ninguna preocupación-contesté yo-. Tener a alguien a quin recurrir si las cosas estaban mal. Perdóname, por intentar ocultarte, y por ello matarte poco a poco. Por favor, dime qué puedo hacer.

-¿Recuerdas a las bestias salvajes apodadas Miau que encerraste en aquellas cajas? Libéralos. ¿Recuerdas aquellos resquemores de tiempos peores guardados para ser recordatorios del dolor? Destruyelos. ¿Recuerdas los cortes de ti misma para no hacer el ridículo? Por Dios. ¡Haz lo que desées! Estoy para que me rompan. ¡Eres poetisa! ¡Acéptalo! Tu vida consiste en romperme y reconstruirme, no conoces otra cosa. No busques un lugar donde dejarme. Abre esa puta caja que llamas pecho, déjame meterme dentro, y con el tiempo y los latidos, iré expulsando tu veneno.

El corazón y yo nos miramos a los ojos un instante. Al siguiente, sonreí.

-Está bien-contesté con tristeza-, ¿qué tengo que hacer?

El corazón negro y asmático sonrió también.
Cuánto ansío lucharte. Desgarrarme el alma, dejarme envolver en la intrincada red del destino, aunque me asfixie... sólo para continuar esta búsqueda. Cuántos dilemas.. Busco pistas como miguitas de pan, y lo peor es encontrarlas!

En tu roce furtivo en la oscuridad. En tu apoyo sólido para mi atribulada cabecita. En tu cercanía. En tu mirada. Quiero ser ésa luz que tú buscas, lo sabes. Es más, posiblemente ya lo sea. Sólo abre los ojos. Deja de verme, y mírame! Escucha a tus latidos, ellos te dirán si has de darme puerta o abrírmela más.

Me quedan veladas las rosas azules, pero de alguna manera sé que son mías. Y créeme que voy a luchar. En la guerra y el amor todo vale, y cuando en ésta guerra hay ganadores y perdedores, más aún cielo.

Hay que aguantar sin respirar para vencer..

¡¡HOY TÚ VAS A SER MI UNICO OBJETVO!! (avisado quedas ;) )
Me sorprende que no te quemes con mi fuego; estoy tan caliente que se podría freír un huevo en mi frente. ¿Hablo de sexo? Náh. ¿De amor? ¡Já!

Estoy terriblemente encabronada.

Era un sentimiento orgulloso y fiero, ardiente, pero incapaz de consumirme; sólo de encenderme.

Casi debería darte las gracias. Hacía tiempo que Madrid no ardía con esta intensidad devastadora.

5.4.10

Fui yo aquella que te clavó el cuchillo, aquella que chilló todo el silencio que cabe en tu oído. Fui yo quien cambió su destino, ¿por ti? ¡Nah!... Tan sólo porque lo creí oportuno. Tú no eres capaz de darme lo que necesito, no tienes motivos, tan sólo apetito.. Mal te va a sentar si me besas por besar, ya conocí la fama y hoy me quiere asesinar. A veces la filosofía no es de fiar, ninguna ciencia puede hacer un sueño real...

Fluyo porque el tiempo es un invento, y mi vida es un intento; y el último intento casi me cuesta la vida; no habrá cadaver en mi lápida, pues yo nunca existí más allá de lo que imaginas. Me cuesta pasar página y mi alma con anginas necesita una caricia (aunque sea de mentira...) Y un voto anónimo me hizo Presidenta de los Estados de Ánimo