- Si fueses un poco listo sabrías que es imposible meter una nube en una jaula...-me dijo con su mirada de sabelotodo, qué sabrá ella, que a todo le busca la lógica..
- No quiero meter la nube, quiero el león. - le reproché.
-¿El león? ¿qué león? si los leones no vuelan.- Afirmó mientras me miraba de arriba a abajo como examinándome, como buscando en mí un poco de cordura.
-¿Ahora quién es la lista? - sonreí- si los leones no volasen no habría una constelación que se llamase Leo, já. - le saqué la lengua como signo de burla. Después sonreí, feliz de haber encontrado una teoría que apoyase eficazmente mi intento de cazar un león en el cielo. Ella se indignó.
-¿A sí? pues si tan seguro estás intentalo y ya me llamarás cuando lo consigas. - y se fue mientras yo seguía concentrado en la correcta colocación del trozo de carne que serviría de trampa dentro de mi jaula.
- ¡No hará falta que te llame, ya lo verás tú solita con tus propios ojos, cuando oigas el rugir de una bestía innata y al asomarte a tu ventana me veas luciendo por las calles mi león!- grité mientras la veia perderse a lo largo de aquel camino de tierra y piedras.
- Ingenuo... - musitó ella fuertemente.
Y yo estallé en una profunda carcajada. "Ingenuo" pensé. Sí, pero al menos yo voy a tener un león. :D
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